Fútbol Mexicano: Negocio tenebroso

Por Omar Flores

Show, espectáculo, negocio y hasta para algunos estilo de vida; todo esto es el fútbol. Pero… ¿Qué hay detrás?

El fútbol es el deporte más popular de México y uno de los más seguidos y apoyados en el mundo. Y cómo no va a ser si cerca del 4% de la población mundial participa de una u otra forma en el mismo. En el rubro de la comunicación, es de suma importancia ya que este deporte mueve a las masas y económicamente es un excelente negocio, ya que a final de cuentas es un show pero también es una industria. Siempre esta fluyendo por el mundo y sacando nuevos ídolos que a final de cuentas son los seres a seguir.

Hablamos de la industria de piernas tema que puede ser un aspecto a producir para los medios de comunicación. Destacar, por ejemplo, los millones y millones de dólares que se gastan en las mejores piernas de los mejores futbolistas. Sumas exorbitantes que llegan a superar las producciones de las economías de muchos países subdesarrollados. Según la revista Expansión, el fútbol a nivel internacional se constituye, en su conjunto, como la 17 economía más grande del planeta. No importa que Maradona se drogue y que Pelé diga que el argentino es un mal ejemplo para los niños. Como publicó El Economista, simplemente el fútbol  mexicano produce 89,551 millones de pesos anualmente que representa 0.7% del Producto Interno Bruto.

Pero también hay tragedia. Lo más sonado que es el lavado de dinero y ahora los atentados, sus vínculos con el narcotráfico. En muchas ocasiones nos enteramos que jugadores se convierten en transportadores de cocaína u otras drogas, como sucedió con el promotor Jorge Mario Ríos Laverde “El Negro” involucrado con varios capos. Fatalmente las nacionalidades se relacionan con los países de mayor producción como Colombia pero, ahora, en este tiempo cuando México es escenario de muertes y muertes en la guerra del gobierno contra el narcotráfico, la expectativa se orienta hacia el momento en que una de esas piernas famosas se convierta en presa de las corporaciones policíacas por su participación en esta actividad tan de moda y tan dentro del país como para que desaparezca al corto plazo.

Está el caso del ex jugador e ídolo americanista Salvador Cabañas, un jugador ejemplar en la cancha. Pero… ¿Qué pasa fuera de ella? Cuando el jugador ya no es mas jugador y se convierte en persona pública, cuando tiene que estar cuidando una imagen la cual es de un héroe a seguir para los niños y un ejemplo para todas las personas. Los medios de información más importantes de este país nos dan la nota de que el gran goleador, comprometido e incluso de los mejores pagados en México recibió un balazo la madrugada del 25 de enero del 2010. Todo el país se colapsa. ¿Qué pasó? Esa es la pregunta. Porque no simplemente es el balazo que acabó con la vida, bueno mejor dicho con la carrera de una persona, si no ¿qué es lo que en verdad hay detrás? Narcotráfico, lavado de dinero o simplemente una riña en un antro. Que ésto hay que destacarlo; fue en un antro, uno de los mas concurridos del sur de la ciudad por los artistas, futbolistas y cualquier tipo de personaje famoso y miembro de la farándula.

Pero la difusión de hechos futbolísticos no sólo nos habla de lo malo, lo degradante sino también de la pasión y del fútbol como fenómeno sociológico, gran movilizador de masas, espectáculo que permite evadir las angustias de la vida cotidiana para sobrevivir o para otros sobrellevar riquezas. Hay fútbol para evadir pero también para divertir, para la familia y para distraer de acontecimientos que muestran las manifestaciones, vicios y desencantos de quienes gobiernan.

El mundial, así, sirve para concentrar la atención de la sociedad que gritará “México, ¡Ra Ra Ra!” e irá a cantar al ángel de la independencia. Faltará al trabajo, se emborrachará, consumirá en bares, evadirá momentos en los que debe atender o aguantar al jefe, a la ira de producir, producir para una sociedad que no alcanza abarcar bienestar para todos sino para algunos cuantos.

El fútbol soccer es el deporte universal de nuestro tiempo, el más jugado y observado de todo el mundo. Con millones y millones de aficionados, con las ganancias estrafalarias de las grandes empresas. Toda la economía mundial se dinamiza con el mundial, y en ese paquete se deben incorporar a las televisoras. Después de todo, el sufrimiento fue mayúsculo cuando el entrenador sueco de la selección no podía comunicarse con los grandes de la selección pues no conocía la idiosincrasia del mexicano. Tampoco  conocía Hugo Sánchez a la selección y su idiosincrasia, sus estudios le llevaban a razonamientos de grandeza, del voluntarismo que todo lo puede. Perdía, perdía y perdía y la calificación al mundial de Sudáfrica se alejaba más y más hasta que el comité directivo de la F.M.F. (Fderación Mexicana de Fútbol) toma la decisión efectista de traer al Vasco que como hace dos mundiales vuelve a calificar a la selección. Ahora sí hay negocio: “Javier Aguirre no sólo tiene la misión de clasificar al Tri al Mundial del 2010, sino también rescatar a un equipo que tiene en mente generar al menos 400 millones de dólares en ingresos por publicidad, partidos amistosos y televisión”.

Conocemos “el gran negocio mediático del Mundial”, por esto es tan importante este evento. Estamos hablando de uno de los ingresos más significativos de todos los medios de comunicación de este país. Principalmente por las dos grandes televisoras que mueven a nuestro país haciendo un duopolio, en el cual el que más ofrezca se lleva el rating. No se puede ni considerar dejar de ir a un mundial, no hay manera, sería una catástrofe total para el país, pero sobre todo para las televisoras que uno o dos años antes, como dice en el artículo de Javier Aguirre, ya están invirtiendo en lo que va a ser su programación. Traigan a un sueco, traigan a un argentino a final de cuentas terminamos trayendo al Vasco, un mexicano, pero eso no importa sea quien sea tiene que llevar a la selección al mundial.

Ah, pero que tal si perdemos en primera ronda. Somos el pueblo que como afición se destaca, pero en el fútbol no llegamos ni a cuartos aún cuando Sams club apuesta a regalar televisiones de plasma si la selección llega a ganar el quinto partido, que es estar en semifinales. Imposible. Antes están los buenos y habremos de tener a otra selección en las que nos pudiéramos refugiar pues las televisoras invierten millones y millones. Llevan payasos, chicas guapas. Todas la cámaras de televisión incluyendo las digitales y las phantom.

La industria no puede perder y entonces cuando México pierda es hora de empezar la graciosa huida y la disminución de costos pues el rating se ha ido. La selección perdió y no llegó a semifinales, las ganancias no son tan grandes pero si se pasa a octavos de final ya se obtuvo la ganancia que hace subsistir al súper poder de la televisión.

Así, la sinergias entre televisión, su búsqueda de héroes como premisa constante, la sociedad o el público, más precisamente se conjugan para que la vida siga siendo funcional. Se habrá de superar la frustración de siempre. Despedimos a la selección y ahora la recibimos pero si no pasó a octavos llegarán a escondidas pero si pasan y pierden con Brasil o con Argentina, como siempre, habrá que realizar mil justificaciones bajo la pregunta de ¿Por qué la selección no puede ser mejor? ¿No puede llegar más allá de octavos de final si bien le va? Lo cual respornde Raul Mendez en su entrevista.

“¡Oh, México! Te llevo en el corazón” dice una canción muy nacionalista pero la función debe comenzar aunque solo llegues a octavos de final. De todas formas el presidente te saludará y te dirá que hiciste un extraordinario esfuerzo, que es una excepcional oportunidad para que todos los mexicanos sientan que pueden y que pueden ser grandes en el cosmos.

Pero como reflexionar esto ¿cuál es el problema? O ¿qué es lo que falta? Ferrán Soriano, empresario, consultor y ex vicepresidente administrativo del FC Barcelona afirma que “en México, la situación de partidos es mucho mejor, porque hay más demanda interna y el fútbol mexicano tiene más dinero, pero no ha hecho el esfuerzo de venderse al mundo”. Demasiado dinero invertido en transmisiones, mucho más que la mayoria de los países llamados primer mundistas, y más dinero aún invertido en jugadores y en entrenadores que a final de cuentas no llegan a lo esperado. Solo expectativas no cumplidas pero si felicitadas por todos, pues claro el país no puede regresar al caos, tiene que haber alguna distracción. Si el héroe de Tepito gana el premio nacional del deporte por designación del presidente. Buena jugada o como se dice en el argot futbolístico bien bajado ese balón. Pero no importa que no pueda hablar pues no hay estudios pero el Cuau, incluso, aprovechando esto, ya una empresa muy fuerte de Estados Unidos lo contrato para su nueva campaña la cual como todos los mexicanos sin educación dicen “Pecsi” ¿por qué no ahora así llamarla? ya que el Cuau así también lo dice entonces no esta mal, pues es el premio del deporte, el orgullo de Tepito, el que anda con las novias bonitas, el que atrae por sus millones, como el Cuau ninguno. ¿Cómo explicarlo? Si el Cuau como todo futbolista es un poco más que el boxeador. Así es nuestro fútbol y nuestros héroes.

Comercial de Pepsi con Cuauhtémoc Blanco.

Al mismo tiempo existe una parte de este deporte que pocos conocen, que es cuando estas dentro del medio, cuando eres jugador o directivo, digamos cuando perteneces al espectáculo y sobre todo al negocio, en ese momento ya no es igual y te das cuenta del problema desde adentro.

Durante 10 años jugué fútbol de alto rendimiento y tuve la oportunidad y la suerte de llegar a primera división, esto me hizo apreciar, sentir y vivir el fútbol de diferente manera, ya que al mismo tiempo que era todo para mi, me di cuenta de que es una mafia con lucros de ambición y de ganar poder, no siempre el mejor jugador es el que juega, si no que juega el que más aporte y no solo en la cancha, en todos los aspectos, puede ser hijo de alguien importante o puede tener mucho dinero y pagar para jugar o en su mayoría de casos el promotor se lleva con alguien del club o les ofrece una parte del sueldo si meten a su jugador. El Universal publicó un artículo llamado “Promotores, cáncer de fútbol” donde se señala que “el balompié mexicano se maneja sólo por intereses económicos y lo deportivo queda en segundo término. Algunos técnicos de equipos sólo contratan a jugadores de su conveniencia” y hablan de todas estas “palancas” que existen en el fúbol mexicano.

Entrevista a Cuauhtémoc Blanco hablando de la mafia del fútbol mexicano

El fútbol mexicano no avanzará hasta que nos demos cuenta que todos podemos ganar, como menciona en la entrevista el joven Raúl de la federación, con esto me refiero a que si salen mejores jugadores el nivel de competencia subirá y la selección mexicana será mas competitiva. “Si los jugadores mexicanos tuvieran el éxito de los brasileños, los 42 millones de hispánicos que viven en Estados Unidos y que si tienen un alto poder adquisitivo constituirían el mercado de un negocio extraordinario”. Así México no tendrá problemas en calificar y la federación no tendrá que gastar millones en entrenadores que ni siquiera hablan español y las televisoras tendrán sus negocios redondos. Se necesita una educación a los jugadores, ya que nunca la tuvieron y de la noche a la mañana ya son lo seres a seguir y tienen más dinero del que nunca pensaron, entonces si no tienen educación y conciencia gastaran, se meterán en problemas y quien sabe a donde pueden parar.

Y claro que alguien tiene que perder, estos son los directivos mafiosos y corruptos que existen y por supuesto lo promotores. Que de hecho se dice que ellos manejan el fútbol mexicano. Habrá que sacrificar los traspasos multimillonarios de jugadores basura o imagen, pues bien es sabido en el medio que con estos traspasos el promotor del jugador y el equipo o el director técnico se llevan una excelente parte de la transacción. Esto se ve muy difícil, como dice el dicho con dinero baila el perro”, y así son las cosas en este país. Por eso no avanza, y no solo en el fútbol, sino en todos los aspectos tanto políticos como sociales. Esto y algunas cosas más sobre el fútbol mexicano opina el ex-jugador Rafael Fernandez en su entrevista.

Entrevista a Rafael Fernández, entrenador del equipo de fútbol de la Universidad Iberoamericana, ex-jugador profesional.

Así seguirá la liga y como los grandes ocasos se levanta nuevamente el deporte de todos los mexicanos a gritar al América, Cruz Azul, Pumas, las Chivas no importa que vivan en sus vicios, en sus desviaciones y de nuevo nos dirijan al fracaso. La industria debe de seguir y los medios de comunicación y las empresas de comunicación llevarán siempre la vanguardia publicitaria pues el show debe continuar siempre. Por esto mismo las decisiones dentro de la federación las toman las televisoras, pues de ellas depende el negocio para la misma. No importa que venga el inglés Rick Parry – creador de la Premier League – a dar asesoría en México, a final de cuentas todos los sistemas de juego son a favor del negocio, por eso sigue habiendo torneos cortos y las famosas liguillas.

Entrevista a Raúl Méndez, parte de la Federación Mexicana de Fútbol.

Con estos factores todos ganan menos el fútbol. Y ahora reforzando este negocio televisivo hay un caso nuevo que es sobre los tiempos para la hidratación, que se supone era para que el jugador rindiera mejor, sin embargo “la medida que implementó la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) de interrumpir los partidos por los cuartos de final en el torneo Clausura para la hidratación de los jugadores generó polémica, debido a que la pausa fue aprovechada para publicidad de la cadena Televisa”. Estos tiempos las televisoras los usaron para meter más publicidad, incluso en partidos que no hacia calor o que estaba lloviendo implementaban estos tiempos de hidratación, que cabe resaltar que México es el único país en el mundo que los hace.

Esta es la parte crítica del fútbol. Parece que seguimos un razonamiento puro que se reconoce como parte de una industria que degrada al ser humano. Pero lo divierte. Le hace más amena su vida en una sociedad enmarcada y señalada por su individualidad. Prevalece el crecimiento de la economía política de la comunicación donde la industria de la cultura se diluye y se sintetiza en los grandes espectáculos que dejan rendimientos. Los medios de comunicación al servicio de la razón práctica cuya referencias son las ganancias. Todo esto se reduce a una simple pregunta ¿Quién rige el fútbol mexicano y con qué fines: negocio o desarrollo?

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2 comentarios on “Fútbol Mexicano: Negocio tenebroso”

  1. HECTOR DAVID CONTRERAS MPRALES dice:

    LO MAS GRAVE DE TODO ESTO ES QUE LOS MEXICANOS NO LA SEGUIMOS CREYENDO. LOS ALTOS DIRECTIVOS DEL FUTBOL MEXICANO SE SIGUEN APROVECHANDO DE LA FALTA DE EDUCACION Y CULTURA DE LA AFICION MEXICANA Y COMO TODO EN ESTE PAIS DEL QUE ESTOY MUY ORGULLOSO ¨¨ NO PASA NADA ¨¨ Y ASI SE SEGUIRA DEGRADANDO LA CALIDAD DE EL FUTBOL EN NUESTRO PAIS, LAS TELEVISORAS HACIENDO DINERO, LA SELECCION MEXICANA SEGUIRA SIENDO MANIPULADA POR TODAS AVES DE RAPIÑA QUE SOLO LO VEN AL FUTBOL COMO UN NEGOCIO SIN IMPORTARLES EL CRECIMIENTO Y LA CALIDAD TANTO DE LOS JUGADORES COMO DE EL FUTBOL EN GENERAL

  2. Isaac dice:

    Y seguirá siendo así. Como todos los problemas sociales en el país, el fútbol tiene su base en la educación que reciben los niños en sus casas. Los padres les inculcan el amor a un equipo y estos se la creen enterita. Así, cada día van siendo más las personas que se sientan noventa minutos a la semana a gastar su tiempo en algo totalmente productivo y que beneficia a todos: los partidos de fútbol.


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