‘Sobre la marcha’: El malestar de la sociedad habla en silencio’.

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Por: Sofía Mora Castaño.

‘México sigue soñando pesadillas, exhausto, sin aliento’, describe el líder del movimiento de la no violencia, el poeta y escritor: Javier Sicilia en su discurso para concluir la marcha en el Zócalo capitalino. El país se declara en estado de emergencia nacional debido a los severos problemas y consecuencias en cuanto al crimen y la violencia desmedida de la que padece México actualmente.

El pasado Jueves 5 de Mayo del 2011, dio inicio la Marcha Nacional del Silencio por la paz y la justicia en la glorieta de la Paloma de la Paz en Cuernavaca, Morelos, misma que fue encabezada por Javier Sicilia, la cual fue vigilada por tres mil policías y en la que formaron parte más de 20 mil personas, según la Secretaría de Seguridad Pública capitalina. Esta marcha emprendió su recorrido a la Ciudad de México para llegar el domingo al Zócalo con el propósito de transmitir su descontento hacia el tema de la violencia y el crimen, exigiendo que se haga algo al respecto para solucionarlo lo antes posible, debido a que las generaciones futuras se encuentran en riesgo de sufrir una situación aún mayor.

Marcha por la Paz México – 65 mil manifestantes marchan con Javier Sicilia

En primer lugar, me gustaría analizar el trato y la perspectiva de algunas fuentes periodísticas en línea, tanto nacionales como internacionales en cuanto al tema de la marcha por la paz, puesto que me parece interesante los diversos puntos de vista y las similitudes mismas dentro de la difusión de medios informativos.

En periódicos locales, nacionales, tales como: ‘El Universal’ Cobertura especial: Marcha, ‘Miles contra la inseguridad’ y ‘Milenio’ ‘Cobertura de la Marcha Nacional por la Paz y la Justicia’, toman esta noticia como un fundamento principal e indispensable para la agenda mediática del país, posicionando la noticia en primera plana por varios días, incluso dándole un espacio de cobertura especial dedicado a los días y trayectoria de la marcha por la paz. Esto enfatiza la importancia que tiene dentro de México un movimiento de tal magnitud contra uno de los temas más preocupantes del país: la inseguridad. Al tener acceso a una amplia variedad de notas e información de las distintas empresas periodísticas, hace y obliga de cierta manera al lector a interesarse, leer, indagar e ir más allá con el tema de este movimiento tan importante y significativo para el país.

De forma paralela, existe un espacio de opinión en los periódicos nacionales, que contribuye, enriquece y promueve la reflexión y el análisis crítico de los lectores. Abre la oportunidad al espectador de motivarse y formar una opinión propia fundamentada tanto en las notas informativas como las de opinión, de las cuales sería interesante destacar o resaltar algunos puntos. Tales como, una nota titulada: ‘La paz y la razón’ por León Krauze, que pretende transmitir el mensaje de que el sentimiento de pacifismo no es necesariamente una buena técnica para llegar a comprender los problemas e intetnar solucionarlos de forma racional, si no que la razón se pierde un poco dentro de manifestaciones como lo fue la marcha, dejándose llevar por el sentimentalismo y la paz en su expresión mas ‘ramplona’ como bien menciona Krauze. Hay que encontrar una forma de mantener el equilibrio emocional y no perder el hilo conductual que forma parte fundamental para la búsqueda y la solución de un problema que son la sensatez, la información y la razón ante todo, que hace que percibamos las cosas con un grado de realismo necesario para poder comprender y solucionar una crisis de manera correcta.

Así mismo, la periodista mexicana reconocida: Denise Maerker, publicó en ‘El Universal’, una nota de opinión titulada: ‘La marcha más allá de García Luna’, donde expresó todos los puntos de la marcha ante los cuales coincide y está de acuerdo, tales cómo: el momento en el que se establece que si se está caminando y se ha llegado hasta este punto en silencio, es porque el dolor es tan grande y profundo y el terror tan abrumante que ya no existen palabras para describirlo ni formularlo. Otro punto que destaca Maerker es que le parece esperanzador que los que marcharon y han sufrido dolorosas pérdidas e indescriptible sufrimiento, dejen en claro que no convertirán ese dolor en agresión ni violencia. Y como éstas muchas otras razones que pretenden finalmente, romper con las diferencias que existen entre los seres humanos, mismas que nos tienen en una situación de emergencia crítica. Es por todo esto, que la periodista mexicana reconocida, no está de acuerdo en que se haya concluido esta marcha con pedir la renuncia de Genaro García Luna, porque una vez más cae en la sentencia de cualquier marcha partidista, una más, que pretende ‘pedir la cabeza de un adversario político’, cuando lo que intenta señalar Denise Maesrker es que esta marcha del silencio en específico, pretende transmitir otro tipo de mensaje mucho más interesante, innovador y diferente a las marchas anteriores que recaen fundamentalmente en los partidos políticos, dejando fuera la verdadera voz de la sociedad civil ante un problema al cual no se puede adjudicar un culpable, ni darle un sentido político partidista, si no que debe permanecer en la autenticidad del sentimiento, de las iniciativas, de las perspectivas y el punto de vista, de la sociedad desconforme.

En el campo del periodismo internacional, como bien se puede observar en el periódico norteamericano ‘The New York Times’ en la nota: ‘Tens of thousands of Mexicans March in protest of Drug Violence’, le dan connotaciones relevantes a Estados Unidos en cuanto a la noticia de la marcha del silencio en México, ya que es el país vecino el cual tiene relaciones conflictivas con México en varios campos. Esta nota le da un sentido más general y resumido a toda la situación que se vive en México en cuanto a la inseguridad y el crimen organizado. Este último punto se ve reflejado también en el periódico boliviano ‘La Razón’: ‘Marcha del silencio pide paz en México’ y en la página de Internet de ‘El economista’, en la nota: ‘Arranca una marcha del silencio contra la violencia en México’, mostrando y presentando el panorama que se vive en México estos últimos día de manera más global. A su vez, también se menciona uno de los puntos clave, que se podría presentar como la base que ha propagado los crímenes y la inseguridad en el país que es finalmente causa de todo este movimiento, que es la cuestión de las drogas, o lo que mejor denomina el ‘New York Times’ como ‘Drug War’ (guerra de las drogas). El narcotráfico es un concepto que se pierde dentro de las últimas noticias a nivel nacional, puesto que ya se da por entendido, pero es importante recalcar esta causa, ya que es fácil que se pierda dentro de las diversas acciones y discursos que se llevan a cabo, es importante mantener el objetivo y el porqué se están realizando dichos movimientos drásticos, no perder el eje central, en este caso el narcotráfico, que ha sido la causa principal de tantas muertes en los últimos años.

‘Solos somos muy vulnerables, pero juntos somos muy fuertes y esa es la fortaleza que puede rehacer esta nación’, ‘Es el silencio de nuestros dolores, de los dolores de esta nación desgarrada, porque el silencio también es un grito a las autoridades, a los empresarios, a los sindicatos, a la Iglesia, de un ya basta, ya no podemos seguir viviendo así, tenemos que reconstruir nuestra casa, nuestro suelo, nuestro tejido social, para poder volver a ser verdaderos mexicanos’. Estas son las palabras que nos dedica el escritor Javier Sicilia, para convocar a la gente a la marcha que se realizó la semana pasada por la paz y la no violencia en México.

Me gustaría centrarme en el análisis de la última etapa de la marcha, la cual se llevó a cabo el día domingo 8 de Mayo del 2011. La salida fue de Ciudad Universitaria, en la ciudad de México, al Zócalo en el centro de la ciudad, inició alrededor de las nueve de la mañana. Personalmente, tuve la oportunidad de formar parte de esta experiencia inolvidable, y a continuación relataré mi experiencia dentro de un movimiento de tal magnitud. Mi participación comenzó alrededor de las once de la mañana, ya que durante el trayecto de la contingencia hacia el centro, la gente se fue incorporando a la marcha. Y fue justo en el entronque de Avenida Universidad con Churubusco, dónde yo me uní a la manifestación. No fue fácil, ya que la gente caminaba a paso constante, con las áreas de descanso bien establecidas. Esto ocasionó un camino pesado para lograr encontrar a los participantes del movimiento. Después de una corrida pesada, finalmente alcancé a la marcha y me dispuse a caminar a su ritmo. Al ir experimentando diversas secciones de la marcha: la del grupo gay, el grupo universitario, la sección callada y respetuosa, etc., me fui encontrando con varios conocidos: amigos y familiares, lo cual me dio mucho gusto, pues finalmente, una de las cosas que promueven este tipo de movimientos es la unificación del ser humano.

Conforme fueron pasando las horas, la caminata se hacía más pesado, el sol era incontrolable y el calor se apoderaba de cada uno de nosotros lentamente. Sin embargo, todos siguieron con fuerza y determinación. Fue interesante observar como el grupo universitario era el que más hacía ruido, de cierta forma demostraba la estrecha relación que existe dentro de los integrantes de este grupo, pero de forma paralela, demuestra cierto grado de insensatez, puesto que el propósito último de la movilización era marchar en silencio, y se volvió en una convivencia a base de insultos hacia el presidente Felipe Calderón y el gobierno que rige el país. Así como también no pudo faltar la típica porra universitaria del ‘Goya’. A momentos, se les ocurría correr para darle diversidad y distinguirse dentro de la marcha, lo cual se volvía en algo tedioso para varios de los integrantes de la marcha y se convirtió en una actividad poco apta en cuanto al propósito fundamental de la congregación.

Por otro lado, el grupo silencioso, estaba conformado mayormente por familias, ellos llevaban la batuta de la marcha, posicionándose hacia el frente. Hubo momentos de gran emotividad y satisfacción. Uno en específico fue en el Eje Central, cuando todos tuvieron visibilidad tanto hacia delante como detrás del contingente de gente que desfilaba por las calles, es en este momento en particular, dónde se lograba captar de mejor forma la magnitud y la inmensa convocatoria, ante esto, los integrantes de la marcha aplaudíamos sin cesar, retumbaban los aplausos a lo largo de la vía transitada de caminantes contagiándose unos a otros con el sentimiento de satisfacción y motivación para seguir adelante.

Realicé algunas entrevistas, de las que vale la pena rescatar algunas preguntas y respuestas. Al preguntarle a la gente que caminaba conmigo qué era lo que sentía al ver tal cantidad de gente reunida en protesta, una señora de alrededor de cuarenta años, María José González, me contestó: ‘La verdad es que si se siente muy bonito que la gente se acompañe y se junte para ayudar a luchar contra la no violencia, es algo que deberíamos de apreciar cada uno de nosotros, en muestra de la esperanza de que si se puede’. A la misma pregunta, una niña de quince años, Irene Mora, que caminaba con sus padres, me dijo: ‘La verdad es que se siente bien padre, como que es una experiencia nueva que no te esperas, pero cuando ya estas aquí pues si vale la pena, yo pienso’.

Posteriormente, me acerqué a un grupo de amigos jóvenes, que tenían alrededor de veinticinco años. Esto fue interesante, ya que le pregunté a una joven llamada Lucía Carillo, el porqué le parecía importante asistir a un movimiento social de la no violencia en México. Ella me contestó inmediatamente, sin dudarlo ni un instante: ‘Porque va a cambiar al mundo, tal vez no radicalmente, pero de forma significativa si, y me gustaría saber que contribuí y fui parte de algo así. De un movimiento que despertó en mi país la unificación hacia la solución de uno de los problemas más grandes de México, eso es algo de lo que definitivamente estaría orgullosa de formar parte’.

¿Qué representó esta manifestación para ti, que es lo que destaca de esta experiencia? Esta pregunta fue dirigida a un señor de cincuenta años que asistió a la marcha con su familia, el me contestó de forma muy acertada: ‘Fue una manifestación en la que se expresó la sociedad civil. No la convocó ningún político ni gobernador, si no una victima más, un poeta, que tuvo la capacidad de reunir a mucha gente. Esto es la que lo hace interesante, puesto que no fue necesario la intervención de ninguna figura pública reconocida o destacada, si no que bastó del buen uso de la palabra y el manejo correcto y adecuado del lenguaje para que un hombre culto y preparado con mucha fuerza moral, movilizara a millones de personas’.

Esta última afirmación, se puede corroborar con la estructura, coerción y claridad del líder del movimiento: Javier Sicilia, al dar su discurso final, que cerraría finalmente con este trayecto de cuatro días en contra de la inseguridad. Así como también el pacto por un México en paz leído por la activista Olga Reyes y Patricia Duarte, madre de la guardería ABC, durante el mitin en la plaza del Zócalo ante miles de personas. Hablaron dedicando su discurso ‘A las mamás que hemos perdido hijos que no tenemos nombre’. Donde se exigió lo siguiente: ‘A los asesinos, a los traidores, les pido que por favor devuelvan a los vivos y muertos para que tengan y tengamos paz. Ustedes tendrán alguien que los quiera, devuelvan a los que tienen vida por ese amor’. Este concepto se puede ver reflejado con la idea que planteó el periodista catalán Arcadi Espada en la conferencia sobre: ‘Prensa y democracia’ en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana hace unas semanas.

Puesto a que es relevante ante la situación que vivimos en la actualidad en México, pues nos hizo cuestionarnos si lo que se está viviendo en el país actualmente es un acto terrorista o no. Esto se fundamentó con datos, y reflexiones, tales como el hecho de que han muerto cuarenta mil personas y no sabemos que nombre ponerle a eso. Nosotros como sociedad debemos de enterarnos un poco más e informarnos correctamente de los acontecimientos que encabezan nuestro entorno.

‘En México se conocen los nombres de algunas de las personas ejecutadas en el blog del Narco, si conocemos una parte, sin embargo ¿Dónde está la lista completa de las personas acecinadas? En este país se puede morir sin estar en una lista de muertos’ mencionó Espada, con fuerza y crítica, haciendo al público reflexionar ya que la primera condición de acabar con algo es ponerle nombre: ‘La primera ineludible pauta es ponerle nombre, encontrar una palabra que delimite lo que está pasando. El crimen se combate primera y fundamentalmente identificando a las víctimas y asesinos.’ A partir de estas conclusiones que delimita Arcadi Espada de nuestro país, se podría decir que México equivale a una violencia sin adjetivos. El cual podría parecer una afirmación bastante fuerte, pero es la dura realidad, la cual el periodista español, enfrenta con valentía y seguridad, una vez más reiterándonos su individualidad y presencia. Los nombres delimitan una realidad que está conformada a su vez, por el reino simbólico, es decir; la víctima es simbólica, así como el asesino.

‘Todos los lugares deben de ser el lugar adecuado en el momento adecuado’ . Establece Sicilia en su discurso de clausura de la marcha el Domingo 8 de Mayo del 2011, con el propósito de propagar la seguridad ciudadana, vivir en paz y tranquilidad. Las palabras de Javier Sicilia me parecieron adecuadas, oportunas y acertadas. Es un escritor y poeta que ha logrado cautivar, convocar y reunir a miles de personas alrededor de México y el mundo.

El hecho de firmar un Pacto por un México seguro, pacífico y justo se ha convertido en un gran desafío para la sociedad civil y las autoridades. El pacto requiere, ultimadamente, que nos comprometamos con nuestro país, nuestro entorno y los individuos que lo rodean. Esa propuesta nos presenta la idea de que nosotros, los ciudadanos, nos pongamos de acuerdo para llevar a cabo diversas acciones específicas que contribuyan a la mejoría de la seguridad del país, independientemente de lo que hagan o dejen de hacer las autoridades. Para esto, se necesita restablecer la confianza entre los ciudadanos que conforman el país, así tendremos una oportunidad para transformar el país de forma positiva, en busca de un mejor México libre de inseguridades, crímenes, delitos, etc.

El verdadero reto que existe detrás de todo esto, el cual es fundamental para lograr una reestructura y un cambio en las políticas, el gobierno y los principios de este país es lograr la participación activa de la ciudadanía, el llevar a cabo acciones básicas y concretas, las cuales tienen como fundamento clave para llevarse a cabo la formación y la educación tanto colectiva como individual. Lamentablemente, la educación es uno de los problemas más fuertes e importantes que vive México. La falta de preparación ha logrado que la sociedad que conforma este país sufra de varias consecuencias derivadas de esta falta de educación que finalmente, forma y crea a seres humanos pensantes, racionales, reflexivos, críticos y analíticos, lo suficientemente preparados para comunicar de forma correcta y fundamentada.

La educación forma seres humanos capaces de enfrentarse ante el mundo y combatir los problemas, las crisis y los imprevistos que surjan durante el camino, el poeta y escritor Javier Sicilia es un claro ejemplo de  un individuo con preparación y educación dispuesto a protestar y enfrentarse al mundo, a través de la ‘Marcha por la Paz’ que tuvo lugar la semana pasada en busca de una reforma política, social, gubernamental, etc., expresando su descontento de la mejor manera que sabe hacerlo: la oralidad y la escritura.

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One Comment on “‘Sobre la marcha’: El malestar de la sociedad habla en silencio’.”

  1. el roñoso dice:

    yo siento que en verdad necesitamos fajarnos los pantalones y salir a protestar realmente protestar en contra de un estado sitiado por la violencia… ya que el actual gobierno nos reprime con pobreza, ignorancia, violencia y todas las formas de reprimir a un pueblo. la verdad ya me canse de que seamos un pueblo de “agachones” como odecimos comunmente amparandonos en no hacer un verdadero mitin por temor a perder nuestros empleos o que nos repriman con mas desempleo… es justo que tomemos la iniciativa REAL::: NO LA DE LOS MEDIOS, para sacar a gente que se enriquece a nuestras expensas y que no ve ni vera por el bien comun… si en españa ya empezo la 2da revolucion… por que no en mexico iniciamos la nuestra…!!! tengamos VALOR Y SAQUEMOS A INCOMPETENTES GOBERNADORES EMPEZAONDO POR EL EJECUTIVO


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